esde UEPC Capital manifestamos nuestra profunda preocupación y nuestro más enérgico rechazo a la amenaza de desalojo que vuelve a pesar sobre la Escuela Ñandé Kokue, en la provincia de Misiones, un proyecto educativo construido colectivamente por trabajadores de la educación, familias campesinas y organizaciones sociales comprometidas con el derecho a la educación.
La Escuela Ñandé Kokue constituye una experiencia pedagógica que, desde hace años, articula educación, trabajo comunitario, producción agroecológica y organización popular. En ese espacio, más de un centenar de familias encuentran no solo una institución educativa, sino también un ámbito de formación, construcción colectiva y arraigo territorial.
Entendemos que cualquier intento de avanzar sobre este proyecto significa un ataque a derechos fundamentales: el acceso a la educación, el derecho al trabajo, la permanencia de las comunidades en sus territorios y la posibilidad de desarrollar propuestas educativas vinculadas a las necesidades de los sectores populares.
Las y los docentes sabemos que la escuela es mucho más que un edificio. Es un espacio donde se construyen conocimientos, ciudadanía, vínculos solidarios y proyectos de vida. Por eso, rechazamos toda medida que ponga en riesgo experiencias educativas que nacen del esfuerzo y la organización de las comunidades.
UEPC Capital acompaña el pronunciamiento impulsado por la Coordinación Nacional Docente y se suma al reclamo de numerosas organizaciones sindicales, sociales y educativas de todo el país para exigir el cese de las amenazas de desalojo sobre la Escuela Ñandé Kokue.
Defender esta escuela es defender la educación pública, los derechos de las comunidades rurales y el valor social de la enseñanza como herramienta de transformación.
No al desalojo de la Escuela Ñandé Kokue.
La educación, la tierra y la vida se defienden.
