La Delegación Capital de UEPC presentó ante el Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba una denuncia formal por el incumplimiento del otorgamiento de las horas de lactancia a docentes que las han solicitado conforme a la normativa vigente. La negativa sistemática a reconocer este derecho, ejercida por algunas direcciones escolares, no solo carece de justificación legal, sino que constituye una grave vulneración de derechos laborales fundamentales.

Desde UEPC Capital advertimos que esta situación afecta directamente a las docentes madres, colocándolas en un estado de desprotección y desamparo. Las decisiones arbitrarias y sin fundamentos vulneran lo establecido en el Estatuto del Personal de la Administración Pública Provincial, las leyes nacionales y provinciales que garantizan la protección de la maternidad, y los principios constitucionales que reconocen el interés superior del niño.
La Constitución Provincial, en sus artículos 23 y 24, es clara: garantiza el derecho a condiciones laborales que permitan el cumplimiento de la función familiar, especialmente en casos de maternidad. En esa misma línea, la Ley Nacional 26.873 promueve la lactancia materna y reconoce el derecho de las trabajadoras a contar con descansos diarios remunerados para amamantar. A nivel local, la Ley Provincial 9905 amplía estos derechos y extiende la licencia por maternidad a 180 días.

El marco legal específico que regula la situación de las docentes también es contundente: el Decreto 1482/79 y su complemento, el Decreto 1620/79, establecen con claridad el derecho a una hora diaria para amamantar, durante un período mínimo de 180 días. Este permiso puede extenderse hasta 300 días en casos justificados, e incluso se contempla su ampliación automática en nacimientos múltiples. La normativa no exige que las horas cátedra se cumplan en un único establecimiento, ni impide el acceso al beneficio por razones de carga horaria fragmentada.
En este contexto, es imprescindible remarcar que muchas docentes deben trasladarse entre escuelas para completar su jornada laboral, debido a las precarias condiciones de trabajo y a la necesidad de alcanzar un salario digno. Esta realidad hace que, en los hechos, la jornada diaria supere ampliamente las cuatro horas requeridas por la normativa para acceder a la licencia por lactancia.

El desconocimiento de estos derechos no solo agrava las condiciones laborales de las docentes, sino que además atenta contra el bienestar de los niños y niñas, impidiendo el ejercicio efectivo de la lactancia materna, reconocida por la Organización Mundial de la Salud como el alimento exclusivo recomendado hasta los seis meses de vida.
Lo más alarmante es que las negativas al otorgamiento de las licencias se comunican, en muchos casos, de manera informal e incluso verbal, sin respaldo escrito ni fundamentos legales, lo que constituye una práctica absolutamente irregular.

Por todo lo expuesto, desde UEPC Capital exigimos el cese inmediato de estas prácticas ilegales, y solicitamos con carácter urgente una audiencia con intervención de la Junta Ejecutiva Central de UEPC, a fin de garantizar la plena vigencia de los derechos de nuestras compañeras y sus hijos.
Seguiremos defendiendo cada derecho conquistado. No hay derechos menores cuando se trata de la maternidad, la salud y la dignidad de las y los trabajadores de la educación.

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