El 16 de abril en el ICIEC se llevó a cabo el primer plenario de la modalidad, en la que se construyó un pliego de reivindicaciones y exigencias.

El ajuste a la educación, a nivel provincial y nacional, es muy profundo, y está modalidad no queda afuera.
Las problemáticas que tienen los y las docentes de Especial y Hospitalarios, son innumerables.

El plenario dió cuenta de diversas situaciones laborales. La exigencia urgente e inmediato del Cargo de DAI, porque es necesario regular y revisar las funciones que abarca su desarrollo laboral. Cómo así también su alcance. porque en la actualidad se ven desempeñando diversas tareas, reemplazando muchas veces a los equipos técnicos. Cómo así también, se ven atareados con los innumerables traslados fuera del departamento y sin contar con una compensación económica acordé a la realidad económica actual.
Otra de las exigencias urgentes es la revisión de la Res. 1825. Está resolución fue inconsulta con los y las trabajadoras de la modalidad, sin tener en cuenta la realidad de estos espacios pedagógicos. Impidiendo así, el buen desempeño de las distintas patalogías con requerimientos específicos a cada estudiante con su discapacidad.
Otra exigencia muy importante es el tema del Paicor. Ya que no es detalle menor, ya que hay estudiantes con problemáticas propias a su patología, cómo por ejemplo, dificultad en la deglución o estudiantes con ceguera que requiere de un profesional para poder alimentarse. Esto plantea la problemática de la falta de nombramientos de cargos necesarios y autorizados para tal tarea.
Lo que conlleva a otra dificultad en el desempeño laboral que son los horarios mosaicos del personal, que imposibilita el desempeño laboral. Además de volverse necesario la pareja pedagógica para poder abarcar a las distintas necesidades de acuerdo a las discapacidades.
Con respecto al sector Hospitalario se manifestó como urgente la caída de los pases a comisión, dejando sin docentes para cumplir con la función de las visitas pedagógicas. No cuentan con cargos titulares, son muy pocos. La mayoría son suplentes. Este cargo tampoco está regularizado ni reglamentado.
Además de convertirse en una muestra más de la precarización laboral y la inestabilidad, ya que los cargos se caen cuando las titularidades se jubilan