Mayo 2025, Córdoba.
1. Historización reciente
La pérdida salarial de los últimos meses se conforma de 5 pautas sucedidas en los últimos 19 meses. A continuación describiremos cada una de estas etapas:
● Acuerdo con gatillo (agosto 23 – diciembre 23).
Si bien la cláusula paritaria contemplaba aumentos salariales equivalentes a la inflación, la aceleración de la inflación mes a mes hizo que cada mes se recupere una suma que no alcanzaba a cubrir el aumento de la inflación siguiente, por lo tanto el salario perdió durante todo este periodo, acelerando en el mes de diciembre tras la devaluación de 108% y el consecuente salto inflacionario. En esta etapa el salario perdió 30% de poder adquisitivo.
● Incumplimiento del acuerdo (enero 24 – febrero 24).
Durante este periodo el gobierno provincial decidió romper el acuerdo paritario que implicaba reconocer subas salariales equivalentes a la inflación, dado el fogonazo inflacionario producido tras la devaluación de diciembre. En vez de eso otorgó un reconocimiento del 50% de la inflación que luego pasaría a ser parte de un acuerdo paritario. Este periodo a su vez coincide con la eliminación del FONID, que luego el gobierno provincial incorporaría un ítem en compensación. La línea punteada muestra cómo hubiera sido la evolución del poder adquisitivo del salario de haberse cumplido el acuerdo paritario que ataba el salario a la inflación.
● Paritaria por 50% IPC (marzo 24 – julio 24).
El gobierno firma un acuerdo paritario donde reconoce el 50% de la inflación más sumas fijas no remunerativas. El salario llega a un mínimo en marzo y comienza a ensayar una recuperación lenta e insuficiente en comparación a la caída previa. Si bien el aumento solo reconoce la mitad de la inflación del periodo anterior, dada la fuerte desaceleración inflacionaria y el retraso con el que impacta el aumento, el salario lograba recuperar por encima del periodo en donde se percibía el salario.
● Nuevo acuerdo paritario con gatillo (agosto 24 – enero 25).
A medida que la desinflación se consolida el gobierno provincial se muestra dispuesto a convalidar aumentos que reconozcan el total del aumento de precios. Este tipo de acuerdos le brinda estabilidad al salario pero también lo limita para crecer. A su vez, con una inflación baja el efecto inercial no alcanza a significar una mejora sustancial. En efecto, el salario docente se estanca en niveles bajos, 23% por debajo de agosto de 2023.
● Adelanto de pauta (febrero 25 – enero 26).
El vigente acuerdo paritario contempla aumentos bimensuales estipulados hasta agosto de 2025, en línea con las expectativas del mercado vigentes al momento de la elaboración de la pauta. Además, los aumentos se cobrarán de manera anticipada, lo que debería resultar en un incremento parcial del poder adquisitivo. Finalmente al concluir esta etapa, en el mes de octubre se evalúa el saldo, y si la inflación del periodo febrero-septiembre es mayor a los aumentos otorgados, se compensará la proporción faltante, caso contrario se harán los descuentos por el excedente.

2. Final de la primera etapa: resultados en perspectiva
En el mes de marzo pasado finalizó la primera etapa del acuerdo paritario. El incremento salarial para cargos no jerárquicos fue de entre el 5,5% y el 8,7% dependiendo del cargo, frente a una inflación acumulada de 6,5%. Con estos resultados los cargos de secundario y maestra de 30 años de antigüedad llegaron al final de la primera etapa con un crecimiento respecto a enero 2025, mientras que maestra de 10 años y sin antigüedad, perdieron poder adquisitivo.
El caso de cargos jerárquicos y jubilados, es donde mayores incrementos se evidencian en esta primera etapa producto de la cláusula de jerarquización de cargos para el primero y el efecto del blanqueo para los segundos. El caso de los jubilados toma en consideración la remuneración bruta, por lo que no incluye el efecto por descuentos que difiere liquidación a liquidación, por efecto de bandas móviles.
Respecto a periodos anteriores, la nueva pauta no ofrece grandes novedades para el común de trabajador/a docente. La variación respecto a noviembre de 2023, previo a la asunción de Llaryora, continúa por encima del 10% y hasta el 16% en caso del preceptor, mientras que respecto a agosto, la pérdida del poder adquisitivo es aún mayor llegando al 26% para el cargo de preceptor.

3. Resultados proyectados
La evolución proyectada de los salarios docentes al momento de firmar la paritaria —que denominaremos Serie Original de la Paritaria 2025— preveía una trayectoria de ingresos que, si bien conservadora, auguraba cierta recuperación del poder adquisitivo en algunos segmentos del escalafón.
Sin embargo, tres meses después, el escenario macroeconómico se ha modificado: no solo que las tasas de inflación en estos meses han resultado más elevadas que las que se esperaban al momento de la firma del acuerdo, sino que además el REM publicado por el Banco Central corrigió al alza las expectativas de inflación para los próximos meses, tensionando la capacidad de la pauta salarial vigente para sostener esa mejora proyectada.
a) Nivel salarial
Para medir este desfasaje, elaboramos una Serie Actualizada post Paritaria, que reproduce la misma pauta salarial acordada, pero aplicando las nuevas proyecciones de inflación relevadas por el REM.
Para una maestra de grado inicial, la Serie Original de la Paritaria 2025 preveía entre enero y septiembre de 2025 una mejora real acumulada del 2,2%, que sería compensada o revisada en octubre. Sin embargo, bajo la Serie Actualizada post Paritaria, ese incremento se transforma en una caída del 2,6%, producto del mayor ritmo inflacionario.

Para una maestra con 30 años de antigüedad, beneficiada en mayor medida por el blanqueo progresivo de sumas no remunerativas acordado, se estimaba un aumento real del 5,6% en la Serie Original. Pero con las nuevas proyecciones, ese incremento se desvanece: en la Serie Actualizada post Paritaria el salario real prácticamente se equipara al nivel de enero de 2025, sin crecimiento neto en términos reales.

b) Efecto anticipo
Uno de los principales mecanismos para elevar el poder adquisitivo de los salarios, al menos de manera parcial, son los anticipos de inflación. El anticipo genera un efecto en los ingresos que luego se diluye hacia el final de cada etapa y se renueva al inicio de la siguiente. De este modo, la estimación original con la que se realizó la pauta proyectaba un efecto anticipo positivo hasta el mes de octubre donde se equipararía los aumentos con la inflación acumulada.
La nueva estimación de inflación afecta severamente el efecto anticipo, volviéndose negativo por un total acumulado de $24 mil para el cargo de maestra inicial. Este efecto se profundiza sobre el final de la pauta, donde los resultados acumulados en cada etapa se hacen cada vez más profundos y difíciles de revertir mediante el anticipo. Por ejemplo, para el mes de agosto, el anticipo de pauta cobrado por el docente no alcanza a cubrir la caída acumulada hasta julio, por lo que el docente actualizará su salario por debajo de los niveles de enero de 2025.

Si bien las diferencias de poder adquisitivo respecto al salario de enero se corroboran a partir de octubre, lo que se perdió o ganó en ese periodo no se recupera ni se devuelve, por lo que no es trivial estudiar el desempeño de la pauta en este tiempo.
Conclusiones
Esto significa que, de sostenerse las nuevas estimaciones de inflación, la mejora comprometida por la paritaria quedará licuada, especialmente para los cargos iniciales y los tramos medios de la carrera docente. El impacto diferencial del blanqueo, que en el acuerdo inicial permitía proyectar una mejora moderada para docentes con más antigüedad, se vería también neutralizado.
De este modo, la Serie Actualizada post Paritaria anticipa un escenario en el que, sin reapertura de paritarias o aplicación de cláusulas de revisión antes de octubre, el salario docente volverá a perder contra la inflación, consolidando una tendencia de estancamiento o deterioro real.
Este cuadro refuerza los fundamentos del actual reclamo sindical para reabrir la negociación salarial y adecuar los aumentos al nuevo cuadro inflacionario.